Impresiones e Informes sobre Latinoamérica claves para conocer y poder decidir vivir, invertir y viajar. Bonhomia

Latinoamérica

 

LATINOAMÉRICA – I. PARTE

Por : JORDI PIÑOL AGUILÁ

Hay que empezar por la revolución, protagonista oculta de las novelas latinoamericanas, un puesto que comparte hoy con la perplejidad desde la cual escriben los autores contemporáneos. Y uno de los desafíos es dar testimonio del cambio sin revolución y recurrir a la incomodidad de una lucidez ética. Pero también la vida diaria sin grandes aventuras de un latinoamericano de clase media que ha visto pasar sin inmutarse tres revoluciones y una dictadura cambiar su vida, sin cambiar casi nada importante.

A principios de siglo XX se decía que todo lo que venía de América Latina era un desastre, tuve que vivir y trabajar allí para sentir y darme cuenta que no era así. La región había pasado por unos años difíciles, pero la forma en que se presentaban los acontecimientos estaba llenos de estereotipos. Se trata de hacer justicia a la diversidad y la heterogeneidad de la región. Los tiempos en que  EE.UU. apoyaba golpes militares se han acabado. Ahora las prioridades son otras, la realidad manda, primero y siempre México, porque es un país fronterizo, un socio comercial muy importante  y que está librando una batalla contra el crimen organizado que, por su naturaleza, es transnacional y ellos están involucrados quieran o no, en cierta forma son responsables del problema. Después, Cuba es un asunto doméstico, con grupos de intereses pequeños pero muy influyentes. Y por último, las relaciones con Brasil son cada vez más importantes, único país en la región con aspiraciones globales y peso económico.

Los siete países core de la región: México, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Perú y Colombia, significan el 75 % de la población y el 84 % del PIB del continente.

2010-2020, la hora de Latinoamérica.

El continente ocupa un lugar preferente en el escenario mundial, es un continente ganador. Ha habido una mejora de las instituciones, la sostenibilidad de las finanzas públicas y la liberalización de los mercados. Le quedan desafíos tales como la necesaria fortaleza del Estado, muy lacerada por el narcotráfico y el crimen organizado; la reforma educativa; la gestión de las entradas de capital y evitar la autocomplacencia. Otro riesgo a salvar es que tanto el sector público como privado vuelvan a los altos endeudamientos del pasado.

Es una época que América Latina vive un fuerte enfrentamiento ideológico entre liberalismo y caudillismo (democracia y economía de mercado no siempre van de la mano), los principales países están comprometidos con las reglas democráticas pero siempre habrá temas marginales y no hay que minimizarlos, aunque en un momento particularmente positivo, es la década de América latina y el Caribe, en todas las crisis anteriores, eran los países occidentales y más ricos los que tenían que acudir al rescate, esta vez, el rescate está en manos de Asia y de América Latina, pronto la renta per cápita de Chile, Brasil, Argentina, México, Colombia y Perú será la de un país desarrollado, eso les permitirá mejorar las condiciones de vida y les dará más relevancia política, destacando su posición de liderazgo en la producción de bienes básicos y de minerales imprescindibles, como el litio, que va a tener la oportunidad en el futuro de controlar el comercio y los precios. El mérito lo tiene la capacidad de los gobiernos democráticos surgidos en la última década de imponer disciplina en los procesos macroeconómicos y a la comprensión y apoyo a esa política demostrados, por primera vez en la historia, por los electores latinoamericanos. La pobreza va disminuyendo por millones. Es necesario ahora trabajar para mejorar la calidad de la democracia. La migración que sigue hacía el Norte significa un gasto muy grande por la pérdida de personas que representa. Se ha acentuado la heterogeneidad, ningún país es igual al otro ni hay soluciones que sirvan para todos, hay que aceptar la división ideológica y el peso que tiene sobre los comportamientos políticos.

Hay que considerar hacer negocios en Latinoamérica antes que en Asia, gran parte de los beneficios de empresas españolas viene de los resultados allí, deberíamos enviar pymes y grandes empresas españolas allí porqué es más fácil hacer negocios que en China, en Asia Pacífico (India, Indonesia, Vietnam), Sudáfrica o Rusia. El que no tenga claro que para ser global hay que tener una presencia relevante en los países emergentes, renuncia a una parte fundamental de la creación de valor.

El surgimiento de China como mercado demandante y también la productividad norteamericana, centrada en la innovación tecnológica, son factores para esta bonanza. Latinoamérica está bien situada para responder a las necesidades de alimentos y minerales que tiene Asia para expandir su economía y sus clases medias, México, América Central y el Caribe siguen dependiendo más de EE.UU. Un sistema financiero sin activos tóxicos ni burbujas inmobiliarias.

No solo crece la economía latinoamericana sino también los puestos de trabajo, el modelo de crecimiento genera empleo. Durante la bonanza de las materias primas, los Gobiernos se comportaron de forma prudente en el gasto público, acumularon reservas en sus bancos centrales y fondos anti cíclicos en sus arcas, esto permitió hacer políticas contra cíclicas efectivas. Por primera vez el ciclo de altos precios no se ha desaprovechado, esta vez los precios de las materias primas no cayeron. No solo se ha recuperado el intercambio dentro del continente sino también con el resto del mundo. El desafío de estos países es direccionar los fondos a actividades productivas que permitan apuntalar el empleo y la competitividad. Además, el crecimiento de las inversiones de las multilatinas, las empresas autóctonas que se expanden por la región y que no se centran solo en las materias primas sino también en la industria y los servicios. En general hay baja inflación.

La estabilidad política, la seguridad jurídica y la previsibilidad económica, atraen inversión. En un mundo de tipos de interés bajos para estimular el crecimiento, los inversores no saben dónde poner el dinero y Latinoamérica ofrece oportunidades. Cuando un país se pone de moda, llegan capitales y eso puede generar riesgos de burbuja y apreciación excesiva de la moneda, por eso hay que poner controles y tener prudencia en las políticas macroeconómicas.

La educación es el mayor desafío de América Latina, en sus Universidades imperan las utopías regresivas, contrarias a la economía de mercado y a la globalización, no están a la altura de los tiempos. El acceso a la educación, clave de la igualdad. La brutal falta de oportunidades marca el destino de niños y jóvenes en Latinoamérica. Aunque existen casos de analfabetos que han llegado a ser grandes empresarios, la libertad de mercado y el espíritu empresarial, con libertad y libre competencia, no hagamos caso, hay que educar, hay que estudiar, luego todo lo demás, son situaciones de excepcionalidad.

El problema de Latinoamérica será cómo gestionar la abundancia, una vez ha sabido evitar los errores del pasado. Las clases medias crecen y son parte clave.

La asignatura pendiente de Latinoamérica es mejorar la recaudación fiscal. La baja presión impositiva, el fraude, los tipos máximos de IRPF son muy bajos, pocos pagan el IRPF, los cálculos por fraude en este impuesto solo en México, Argentina y Chile, por ejemplo, está por encima del 45 %. En Latinoamérica se recolectan más impuestos indirectos, aquellos que gravan por igual a toda la población, sea pobre o rica, por lo que consumen y producen, que por impuestos directos, los que se pagan según el nivel de ingresos y patrimonio de cada contribuyente. México es un país con bajísima carga tributaria porque financia el gasto social con las regalías petroleras, en Chile con el cobre de Codelco, otros con impuestos a la exportación de la agricultura y petróleo,…. Presión tributaria baja y evasión fiscal alta.

Mientras América Latina está cambiando a gran velocidad en casi todos los órdenes, la política de EE.UU. hacia América Latina es letárgica, poco imaginativa y sorprendentemente irrelevante, nada está cambiando en la manera en la que el Gobierno estadounidense se relaciona con sus vecinos del sur.

España tiene que aspirar a un papel clave en el triángulo formado por América Latina, EE.UU. y la UE. España tiene mucho terreno que recuperar, tanto en su interlocución con EE.UU. sobre asuntos hemisféricos como en su liderazgo europeo para trabajar en pro de la integración regional de América Latina y Caribe, en áreas en las que hablamos el mismo lenguaje político que la UE y la Administración estadounidense: el buen gobierno, las infraestructuras, las energías renovables y el medioambiente, el comercio y los mecanismos compensatorios orientados a la inclusión social o las migraciones, los valores compartidos que permita encajar en un mismo paquete la democracia, los derechos humanos, sociales y económicos, y, ahora, un crecimiento sostenible, con la progresiva intensificación del comercio y la inversión europea y latinoamericana con China y Asia.

El territorio imaginario bautizado como América Latina que quería Bolívar  en este siglo XXI ha dejado de existir, políticamente la situación no es mejor, hasta hace no mucho México cabeza de la región, ya ha dejado de formar parte de América Latina: para bien o para mal, su integración se lleva con EE.UU. y Canadá. Ello supondría que, al cabo de unas cuantas décadas, acaso podamos imaginar dos regiones más o menos cohesionadas, Norte y Suramérica, con Centroamérica y el Caribe como puentes. En condiciones de igualdad y respeto, de todos los países de América, sé que esta posibilidad incomodará a muchos, pero es la mejor esperanza que tienen sus habitantes de desarrollar sistemas democráticos más sólidos, transparentes y equitativos, desprovistos de oprobio que significan las fronteras nacionales. Quizás a Bolívar no le disgustaría tanto la idea.

Desde la alimentación hasta la energía, pasando por la televisión, un grupo de emergentes multinacionales latinoamericanas va asentándose en sus territorios y comenzando a penetrar en EE.UU., Europa y África. Las empresas latinas en la escena global. El proceso de privatización en Latinoamérica supuso la llegada de nuevas multinacionales, sobre todo españolas, y con ellas un entorno mucho más competitivo para las multinacionales locales. Las empresas latinoamericanas vieron la internacionalización como una manera de crecer y acceder a mercados estables para compensar la inestabilidad regional y, de este modo, conseguir una financiación más barata que les permitiera competir en igualdad de condiciones con las multinacionales que habían llegado a la región. La internacionalización comienza en su mercado natural, mercados conocidos que comparten lengua o historia. España es la puerta de entrada a Europa, mientras que Portugal es el país elegido por las compañías brasileñas, países de habla portuguesa, son los favoritos en África. La expansión en Asia se produce en una fase posterior. En cuanto a sostenibilidad la región es líder, la eficiencia, agilidad y adaptabilidad a las necesidades locales completan la especificidad de estas firmas que cuentan con talento internacional. Las élites latinas tienen una formación y experiencia allende sus fronteras y las compañías latinas logran atraer este talento que ha sido clave para el éxito de la expansión internacional. Las desinversiones de las multinacionales occidentales paralizadas por la crisis representan una oportunidad. China está aprovechando sus vastas reservas para asegurarse el suministro de recursos naturales en África y Latinoamérica. Las multinacionales emergentes, con su ambición por triunfar, su capacidad de adaptación y su conocimiento de las crisis precedentes, nos están mostrando las soluciones a la presente.

México sí, siempre sí, creo en este país, sus gentes, gran potencia, para mí primera, pero hay que tener en cuenta sus propias crisis. Los monopolios y oligopolios internos están en todas las ramas de la economía, y por otro lado está la liberalización exterior, debiendo competir con el Gobierno. A la dependencia de EE.UU. se suman décadas de problemas estructurales. México recauda muy poco, todo lo absorbe el rubro petrolero, por lo tanto con una importante reforma fiscal y otra energética, el desarrollo que falta y un gran crecimiento lo ponen en primer lugar. Hace unos pocos años México era el éxito de América Latina, y Brasil, su fracaso, hoy lo contrario. El problema de México es que esta secuestrado por los propios, sean las agrupaciones políticas, empresas privadas, sindicatos, universidades, medios de comunicación y gremios profesionales que limitan la competencia dentro de sus respectivos sectores, llenos de privilegios y vetos que impiden los cambios sin los cuales el país seguirá perdiendo oportunidades.

Brasil arrastrará a Latinoamérica como ha hecho China con Asia, no puede ser de otra forma, la unidad Latinoamericana, la falta de integración, es total, la solución estará a medida que se vayan dando cuenta de los errores porqué otros toman la delantera, hay que competir en la economía global. Brasil hace política exterior, política económica, y va cubriendo todos los espacios vacios que otros dejan y se convierte en protagonista, nada más.

En Latinoamérica, pese a las múltiples cumbres en las que los presidentes proclaman la definitiva integración regional, varios países ni siquiera mantienen relaciones diplomáticas, no tienen relaciones comerciales fluidas, la desconfianza entre países es mucha, cada país va por libre, sin acuerdos, las exportaciones, el turismo, se pierden por precios, visas, burocracias y mil trabas, hay un ejemplo muy claro a seguir, la UE.

El progreso de las naciones no puede ser obra de los Gobiernos, sino de la sociedad civil (esto me lleva a recordar al suizo Ernst Keller que tanto lucho por América Latina, ¿se le ha hecho justicia? siempre estamos a tiempo). No dejemos pasar esta crisis sin sacar provecho, en crisis y sin crisis se presentan oportunidades que nos permiten plantearnos nuevos objetivos, cambiar el estilo de vida, hay que insistir y motivar para que los españoles, los latinos, más pasivos, salir del conformismo y la resignación, fuera el miedo al fracaso y al qué dirán….

Una nación es fuerte si sus instituciones son fuertes, pues que funcionen las instituciones, eso quiere decir y empieza por los legisladores, seguridad jurídica, proyecto nacional y unión, dirigentes capaces, alianzas políticas, si las instituciones funcionan es un buen país para invertir, Chile es un claro ejemplo.

La opinión de los españoles sobre los Países Latinoamericanos ha bajado y no es del todo buena, uno de cada tres españoles tiene una mala imagen, aunque la imagen de España en Latinoamérica es muy positiva, a pesar de la influencia de los EE.UU. para todos los latinoamericanos cuya democracia es la más valorada.

La crisis económica internacional ha reforzado la confianza en la democracia y en la economía de mercado, se consolida, se ha encontrado con una región más preparada lo que ha posibilitado la expansión de las clases medias y la reducción de la pobreza, el optimismo se ve reflejado en el grado de aprobación de los gobernantes.

Los modelos desarrollistas son muy variables pero salvo excepciones todos están basados en el capitalismo, unos más liberales y otros más dirigidos por el Estado, pero todos dependen de la economía mundial, el hecho es saber gestionar lo que de ellos depende a favor del reparto de la riqueza y eliminación total de la pobreza, el caso es controlar el crecimiento PIB, la inflación, tipo de cambio estable de la moneda, las reservas, los superávits fiscal y aumento del comercio, siempre contando con lo que ahí, la riqueza natural del país y las personas con una mejor educación cada vez y para todos, las inversiones cada vez más para producir que para consumir, estar preparados con creación de pymes para suplir los posibles efectos de la caída de precios de las materias primas.

Casos particulares de países concretos hay que ir estudiándolos y tenerlos en cuenta por aparte, sea Centroamérica, ni uno solo de los países se le parece. Unas pocas familias manejan las empresas del país, por tanto la economía y por sí la política desde hace 50 años pero las cosas también están cambiando para ellos algo a tener en cuenta por las dos partes, la vieja oligarquía terrateniente ha sido sustituida por un nuevo empresariado, por tanto inversión extranjera y cambio.

Chile es ejemplo de 20 años de concertación en el poder, alternancia, y personas muy preparadas que se han asomado al mundo y han sabido hacer, partidarios de Europa, influenciados por USA, han adoptado lo mejor de cada casa,…. son los nº 1 y ejemplo a seguir.

La gente en Latinoamérica es muy agradecida, en España nadie valora nada, bueno valoramos menos las cosas, hemos olvidado que hace apenas 40 años estábamos como ellos, el know-how de la transformación española en las infraestructuras podría ser muy útil y está siendo poco aprovechado, el hecho de ser español te abre puertas.

Latinoamérica no se puede permitir, como en otras ocasiones, pasos atrás, no más generaciones perdidas, por lo tanto se acabo el militarismo, el victimismo, las desigualdades sociales, la democracia es una razón de ser y asumir la pluralidad. Cuando la economía atraviesa por ciclos negativos las democracias peligran, se crea populismo, se dificultan soluciones de consenso, y otra vez reculando, la falta de libertades provoca todo esto (ojo, el modelo chino es difícil de copiar, diría yo imposible), la libertad es, siempre, un activo inigualable.

Latinoamérica es para muchas empresas españolas la punta de lanza, ha servido de motor en la crisis, y ahora el futuro del crecimiento.

América Latina pide paso en Europa. España se siente parte de una región que considera ámbito natural, es un asunto interno, eso nos perjudica como país europeo cuando debiera ser al revés, desde España, que es Europa, Latinoamérica a Europa, y esta vocación iberoamericana de España, en vez de ayudar,  fomenta la esquizofrenia de ser, al mismo tiempo, parte de Europa y de América Latina. Defender los intereses de América Latina ante la UE requiere traducir la difusa vocación iberoamericana de España en una política de Estado. Europa y América Latina juntos son una gran potencia.

Los nuevos desafíos de Latinoamérica, repito, son: la igualdad, que hay que conseguir con un acuerdo fiscal, una reforma tributaria que todos paguen sus impuestos, distribuirlos entre todos con equidad y justicia para un mayor bienestar y  mejores condiciones de vida de todas las personas, que permita alta movilidad social, igualdad de oportunidades, acceso a la educación, cuando menos desigualdad mayores oportunidades de vivir más años. Latinoamérica no es el continente más pobre del mundo, pero sí el más desigual. Crecimiento no es lo mismo que desarrollo.

Siguen pasando cosas raras en algunos países por algunos gobiernos, véase recientemente los referéndums del Presidente Correa en Ecuador (más corrupción)….

Hasta ahora si alguien quería hacer algo tenía y aún tiene que emigrar a los EE.UU. y Europa, en Latinoamérica hay mucho talento y no se pueden quedar atrás, la tecnología se tiene que quedar en Latinoamérica. Programas para impulsar proyectos empresariales, incubadoras para el desarrollo de futuro en la región evitará que los mejores talentos emigren, en este caso mucho tienen que decir Gobiernos y Empresas. Aprovechar la bonanza económica para invertir en I+D y se impulse la diversificación en el conjunto de la economía.

Todos “urgen” reducir la desigualdad social, eliminar la pobreza, es un reto para Latinoamérica, pero las medidas son escasas, se va muy lento en el desarrollo, las inversiones no son todo lo productivas, siguen muy especulativas, las infraestructuras lentas, los poderes siguen viviendo muy bien y de espaldas a la realidad, hay que generar oportunidades de empleo para los jóvenes, todo está en crear empleo, tener personas cualificadas para ello con programas de educación y formación de primer nivel. El fuerte crecimiento económico de la región no ha tenido un reflejo en la protección social (subvención del desempleo y pensión de jubilación).

Nunca América Latina ha estado en mejor posición para crecer. Latinoamérica no dejara de crecer – bien – si toma el compromiso, en unos casos, y, en otros, lo mantiene de desarrollar y sostener políticas que incentiven la competencia y la transparencia, eliminen trabas a los agentes económicos y, muy importante, ataquen de cuajo la informalidad, sean serios y formales en sus comportamientos. Se empieza a ver con esperanza el futuro.

México es México, está condenado a crecer, es y no hay mejor plataforma de entrada a Latinoamérica y al mercado estadounidense, a pesar de la situación crítica de seguridad.

Este crecimiento de Latinoamérica, parece controlado, puede descarrilarse, tanta euforia no es buena, hay que tomar ejemplo de otros, si esta afluencia económica parece una nueva burbuja, probablemente lo sea: gastar más de lo que se tiene y no prepararse para el futuro. Hay que ahorrar en la época de las vacas gordas, estamos a tiempo, pero justo.

Brasil, con tantos éxitos, están eufóricos, fuera de sí, con tantas oportunidades, tanta prosperidad, el crecimiento de las empresas, a pesar de los grandes problemas de miseria, crimen, corrupción, desigualdad, todo es optimismo, su carácter alegre se ha transformado en estar muy contentos, todo va bien, no hay duda que la economía está sobrecalentada, todos lo saben, hay que prepararse para evitar la burbuja y las crisis, hay que estabilizar la economía.

Lo que se ha dado en llamar “la década Latinoamericana” hay que aprovecharla, vamos a repetir y resumir el porqué de la bonanza y el crecimiento: precios muy favorables de las materias primas de las exportaciones y adopción de políticas económicas adecuadas. La continuidad de esa etapa favorable no está garantizada por su dependencia de las exportaciones de estas materias primas. El otro riesgo es el propio recalentamiento. Hay que adoptar controles de cambio con los capitales especulativos.

El resumen de la situación está entre el norte y el sur, como siempre, ahora con Brasil como líder de los países exportadores de materias primas con países también emergentes, y México, con fuertes vínculos comerciales con EE.UU. y UE, y que arrastra tras de sí a Centroamérica, más dependiente de las remesas que envían a casa sus inmigrantes.

Si no se sabe manejar apropiadamente la abundancia, las economías también pueden “morir de éxito”. Tiene la oportunidad temporal única para dotarse de un tejido industrial más potente, aumentar la productividad y subir la cadena de valor. De lograrlo, esta década será sin duda una década latinoamericana.

 

En Madrid – ESPAÑA a, 17 de junio de 2011

 

 

 

LATINOAMÉRICA – II. PARTE

Por : JORDI PIÑOL AGUILÁ

Siguiendo en la línea de opinión al respecto de Latinoamérica, voy a seguir con notas sueltas que vayan complementando y poniendo al día estas vivencias y sirva de experiencia para otros.

Sigo pensando e insistiendo en la prioritaria necesidad de dedicar los máximos esfuerzos y las mayores inversiones a la educación, aprovechar para ver modelos europeos y americanos de primer nivel así como no descuidar la formación empresarial. Brasil es la nº 1 en Universidades de Latinoamérica, y ocupa el puesto 169 en el Mundo, algo hay que hacer.

América Latina es la región más peligrosa del mundo, pobreza y desigualdad provocan inseguridad ciudadana, esto tiene arreglo, pero otros factores influyen también, se dice que la culpa es de los colonizadores que les arrebato la identidad, pero realmente lo que pasa es que hay que dejar de mirar a EE.UU. y Europa y ocuparse más de sí mismos, empezar a interesarse por sus vecinos, deben de decidir ellos quién son.

Latinoamérica está lleno de dificultades, países en continua recesión, pero está viviendo sus mejores años, aumento de las clases medias, menos mortalidad y pobreza, se han acabado las dictaduras, de derechas y de izquierdas, casi, cada vez son menos dependientes de los EE.UU., crecimiento del PIB, importantes reservas y sin problemas con la deuda.

Su crecimiento depende del precio de las materias primas, es hora del cambio de modelo a la economía del I+D+i y del Conocimiento, luchar hasta acabar con las bandas criminales y narcotraficantes, y sobre todo eliminar la pobreza y la desigualdad.

Hay un sistema fiscal que no funciona y por tanto limita la capacidad distributiva.

México, es indudable que es un gran país en todos los aspectos, pero la forma de ser de los mexicanos, el llamado “carácter nacional”, no deja que el país se modernice, son individualistas, no respetan las leyes, su victimismo, y aunque no lo parezca del todo, el rechazo al extranjero, todo esto dificulta la solución al crimen organizado, la economía sumergida, la debilidad de la sociedad civil. Existe un libro muy reciente, que los retrata muy bien, de Jorge G. Castañeda (Mañana o pasado. El misterio de los mexicanos – Ed. Aguilar) que recomiendo.

En la historia de Latinoamérica han dominado el culto al caudillo y el mito revolucionario, que nunca permitieron la verdadera independencia, ni entrar en la modernidad, cuanto esto se va acabando todo cambia, pero hay que ser conscientes y tener memoria histórica para no repetir y salir cuanto antes de lo que todavía queda, hay que pasar de los redentores a los demócratas.

Los indignados de Latinoamérica ya no miran a sus revoluciones de antaño, se fijan y copian de los movimientos en Europa, de la primavera árabe, a pesar de los políticos, esto está cambiando y ya no se corresponde el que gobierna con la satisfacción del pueblo, muy a tener en cuenta. El crecimiento de Latinoamérica es real pero la desigualdad persiste y se torna cada vez más intolerable precisamente por el auge económico. La región necesita nuevas estructuras políticas, educativas y de acceso a la cultura y a la diversión, son los costes de prosperar.

Latinoamérica tiene la posibilidad de relevar a Asía y ser la región con más movimiento económico del mundo.

La fortaleza de Latinoamérica está en mantener su estabilidad macroeconómica, tiene un mercado interior muy dinámico, queda mucho por hacer, el sistema financiero está cambiando, cada vez se importa más, es cuestión de evitar cualquier dependencia, cada vez más se despegan de EE.UU., es un continuo aprendizaje, necesitan mucha formación, un gran potencial.

La Cooperación siempre dependiente de internacional, cada vez depende más del propio apoyo entre los países latinoamericanos, están dejando de ser países necesitados de ayuda, pobres, pasando a un intercambio técnico entre países muy beneficioso.

China con su capacidad importadora de materias primas ha hecho crecer Latinoamérica, también con su dinero se están introduciendo en la región para su dominio pero no ayudan en nada para diversificar la economía, China se acaba con la compra de materias primas, si acaso inversiones en deuda, el crecimiento de Latinoamérica está en sus socios EE.UU. y Europa y desarrollo de la región. La ventaja que es la compra de materias primas por parte de China, se puede convertir en inconveniente si no se controla con intercambios comerciales diversos y mejores.

En China los salarios están subiendo, empresas americanas y europeas trasladan su producción a México y Centroamérica, hay que ver si la clase política sabrá aprovechar esta coyuntura.

La mayor empresa de México es la economía que ellos llaman “informal”, casi catorce millones de trabajadores, supera casi en un millón a los que si pagan impuestos, esto significa trabajadores sin protección de ningún tipo, con una forma de ahorro, llamadas tandas, entre ellos mismos, todo fuera del sistema.

La Economía Sumergida en Latinoamérica limita su potencial, poco o nada ha tenido influencia su crecimiento sostenible desde hace un largo tiempo. Supera la media de los 162 países estudiados (44 % respecto al 36 % del total). Bolivia (70 %) y Perú (66 %), y esto es un problema para los problemas de desigualdad, pobreza y protección social, el Estado no puede. Hay que mejorar los procesos de gestión, eliminar burocracia, y sobre todo la búsqueda de estructuras impositivas eficientes y el cumplimiento fiscal. El problema más complicado es la modificación de situaciones de confort de determinados grupos, hay que negociar con ellos, hay que implicarlos en la política de Estado. Hay que buscar la forma de mitigar los efectos de medidas impopulares y al final crear un vínculo fuerte entre Estado y la sociedad.

Centroamérica, que incluye Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, es una región pequeña en extensión y nº de habitantes, alrededor de 45 millones, con grandes diferencias tanto en sus cifras macroeconómicas y niveles de desarrollo como en sus orientaciones políticas y económicas. A pesar de que entre 1824 a 1839 existió la República Federal de Centroamérica (sin Belice y Panamá) actualmente la integración se hace difícil aunque es necesaria por lo estratégico de su situación en Latinoamérica. Si las economías mundiales, la UE, EE.UU. y los emergentes BRICS, no sirven para conseguir una unión económica, seguirá siendo caldo de cultivo de guerrillas y caudillos redentores. Los conflictos presentes, diferentes de los de antaño, empiezan entre Nicaragua y Costa Rica por la disputa del río San Juan, frontera entre los dos países, Honduras y Guatemala paso de la droga de Sudamérica, el narcotráfico mexicano se está adueñando de Guatemala, San Salvador, muy poblado, pobre, y con alto nivel de delincuencia, Panamá con el Canal sigue sin controlar el paraíso fiscal, continuamente Centroamérica es noticia en la prensa internacional.

Y es que Centroamérica tiene su punto débil en su situación geográfica y estratégica. De este a oeste, el comercio internacional tiene que pasar por el Canal de Panamá, además de ser zona de paso entre Estados Unidos y el resto de Latinoamérica con los que hay tratado de libre comercio.

Panamá es un país con una balanza de pagos positiva, orientada a través del Canal y la mayor zona franca del mundo del mundo a los intercambios comerciales y a las actividades financieras derivadas de los mismos. Costa Rica, país sin ejército, el paraíso, que tiene su historia. Nicaragua, pobreza extrema. Guatemala, el narcotráfico. Personas maravillosas, paisajes paradisiacos, una vez acabados los abusos de la United Fruit Company, consolidadas las democracias, un gran potencial para el desarrollo

La Cultura es un motor de crecimiento excelente, a diferencia de Europa que su unión solo ha sido económica, en Latinoamérica existe un nivel cultural, el denominada hecho creativo, tan potente que debe este motor para el cambio social. Hacen falta planes industriales para la cultura. La relación cultura-economía va más allá de la contribución de aquella al PIB de cada país. A mayor desarrollo económico, mayores condiciones de desarrollo en la producción cultural; sin embargo, esta última no se explica por el mayor o menor nivel de desarrollo económico.

 

En Madrid – ESPAÑA a, 28 de octubre de 2011

 

 

 

 

LATINOAMÉRICA – III. PARTE

Por : JORDI PIÑOL AGUILÁ

Siguiendo en la misma línea, vamos analizar cómo ha transcurrido este 2.012 y después de la Cumbre Iberoamericana de Cádiz. Todavía quedan unos años de bonanza, cada vez menos, sobre todo en espera de los fastos de Brasil, la Presidencia de Peña en México, y algunos detalles más, que pueden ser inesperados, en Colombia con las FARC, los cambios en Cuba, la salud de Hugo Chávez, que pasará en Centroamérica, algún cambio propio de la zona, el desarrollo de Panamá, el abandono de Haití, y ¿Qué hacemos con la pobreza y la desigualdad?. España está por la labor de los Estados Unidos Iberoamericanos, a pesar de la oportunidad que le brinda la crisis Europea, muchas cosas de interés para esta década.

Algunas cosas se repiten, otras cambian, pero el fondo es lo importante.

Las reservas de divisas de Latinoamérica, por el aumento espectacular de los precios y exportación de sus materias primas, algunas ya en bajada, como la soja y el cobre, han aumentado el dinero para invertir, se acerca al millón de millones. También el nº de multinacionales latinas, unas 100 empresas, han empezado a expansionarse, en la propia región, en EE.UU. y ahora hacía Europa y Asia. A pesar de la condición natural de España, el idioma castellano, todavía estas inversiones no llegan, hay que trabajar en ello.

El gran avance de Latinoamérica ha sido por la democracia, pero democracia es libertad, no solo elecciones, y ahí los gobernantes quieren acallar la prensa, símbolo de esta libertad, un gran problema porqué los Gobiernos utilizan a los jueces, todavía muy dependientes del poder, para ello. La justicia es importante para frenar al poder. Es asignatura en estudio, todavía pendiente.

Desde que EE.UU. priorizo sus atenciones exteriores al terrorismo islámico, después a China, fue descuidando Latinoamérica, a pesar que la inmigración, el narcotráfico, el petróleo, y que siguen exportando el 43 % del total, es la región con más impacto sobre EE.UU., a pesar de todo esto esta descuidada, la creen controlada, si Europa no toma parte, los Chinos ya la toman. Latinoamérica se nos escapa.

Europa debe mirar y priorizar hacia Latinoamérica y como puente España y Portugal.

Latinoamérica tiene gran experiencia, muchas experiencias, experiencias similares, con más fracasos qué éxitos, de las múltiples crisis (38 crisis económicas, del 80 al 03), pero Europa no se reconoce en ellas, siempre la misma canción “Europa es diferente”, debemos aprender de ellos. Sus problemas siempre fueron el aplicar medidas parciales y parches, hasta que aprendieron, hoy tienen uno de los sistemas financieros más sólidos del mundo. No se trata de copiar la pobreza, desigualdad, corrupción y violencia, pero sí aprender de sus crisis, a la vez colaborar en corregir sus deficiencias con las nuestras de experiencias, que también copian, pensiones, sanidad,…. bienestar social.

México inicia una nueva época con la vuelta al poder del PRI, un buen momento para mirar al pasado, durante 70 años el PRI fue una dictadura perfecta, aprendieron de los errores, se augura un importante futuro, en México queda mucho por hacer, pero tienen lo más importante, los mexicanos, para ser la primera potencia de Latinoamérica y tan cercanos a España.

Insisto en la tan callada inmersión de China en Latinoamérica, mientras Latinoamérica disfruta del crecimiento de Asia – Pacífico (China en especial), estos aprovechan para invertir en Latinoamérica para cuando cambie la situación. Europa, muy en especial España, debe dedicarle toda la atención, todos los medios, y la inversión necesaria, allí está el propio crecimiento y salida de la crisis nuestra. El éxito de Latinoamérica está en las materias primas, sobre todo de origen mineral, las reservas de petróleo, y estas cantidades de dólares que parecen inacabables, se deben invertir en infraestructuras, que a la vez permitan que la zona de libre comercio mayor del mundo pueda funcionar sin problemas. Unos producen, otros industrializan, otros compran y venden, todos invierten y en un mercado global, en todas partes, con una especial atención en las personas, el conocimiento, la tecnología, la innovación. Los chinos ahora hacen regalitos a fondo perdido en Latinoamérica, primer paso antes de apostar sus barcos en el Pacífico de Latinoamérica, ya habrán llegado del todo.

Lo que les tiene que quedar claro a los gobernantes latinoamericanos es que el crecimiento viene dado por esta demanda mundial, altos precios, crédito barato, inversiones extranjeras, y que hay que blindarse.

A pesar de que nunca en Latinoamérica había habido tantas asociaciones para defender sus intereses de conjunto, se sigue reclamando esta Unión Latinoamericana, y ahí entran España y Portugal, donde debieran dedicar más tiempo y dinero que a la propia Unión Europea, pero seguimos siendo cortos de miras, llevo, personalmente, 40 años en ello y creo que no lo veré hacerse realidad. La integración de Latinoamérica es fundamental para superar cualquier crisis que pueda venir, y conseguir lo más importante: acabar con la pobreza y con la desigualdad, con tanta injusticia social todavía existente. Con todo Latinoamérica está menos unida ahora que hace diez años. Se está trabajando en ello, tener muy en cuenta la reciente CELAC.

América Latina nuestra llegará al progreso y a la prosperidad sin la Educación: con calidad académica, universidades abiertas al mundo, nadie sin escolarizar, para empleos bien pagados. Como han conseguido los países asiáticos con educación, educación y educación.

La crisis de Europa y de los EE. UU., las grandes economías, pueden afectar a Latinoamérica, pero deben estar preparados con los beneficios de estos años de bonanza para parar el shock, no se puede perder lo ganado, por eso es importante anticiparse y estar preparado.

La inflación elevada, los altos intereses, aunque mantienen las inversiones por los altos beneficios, son un problema que no se logra solucionar a pesar de la bonanza, los PIB son muy distintos por países, las monedas también, de ahí las Uniones, lo importante es que se sanearon las cuentas públicas, bajo el endeudamiento externo, y se aumentaron las reservas, y esto permite aguantar bien las crisis de fuera,  tener las finanzas robustas y fuertes.

La emancipación respecto de EE.UU., a la vez el mayor protagonismo latino de la comunidad hispana en EE.UU. (Julián Castro alcalde de San Antonio Tejas, también Javier Palomarez, de origen andaluz, Presidente de la Cámara de Comercio Hispana de EE.UU.), así como la consolidación de las democracias, no al caciquismo, han hecho aumentar las clases medias, facilidades para los empresarios emprendedores (Aquilino Flores con Topitop en Perú), todo esto es buena señal del cambio real. Latinoamérica a cambiado mucho, debemos buscar el debate para actuar de igual a igual, ya no somos centro, tampoco ellos periferia, tampoco se trata sólo del idioma, las vías de relación son muchas.

El pasado de Latinoamérica vuelve a las mentes de sus habitantes con el reflejo de las crisis de Europa y EE.UU., hasta que se pisa el terreno en la realidad, nada tienen que ver unas crisis con otras, sino para aprender, lo que se refleja en los medios de comunicación es un poco ficción, en especial en los extranjeros.

La falta de infraestructuras, muchas y grandes, en todos los países de Latinoamérica frenan el propio crecimiento interior para evitar las dependencias de la importación, aumentar la exportación en productos terminados y no solo materias primas, por tanto transportes, comunicaciones, son necesarias e imprescindibles, es importante llegar a tiempo, es decir antes que alguna burbuja estalle, se deje de tener tanta liquidez, debe ser un sin parar en inversiones, los expertos recomiendan un 5 % del PIB anual, yo creo que más, como no soy tan experto no me atrevo a decir la cifra, pero la tengo en la cabeza y en el papel. ¡Ah! el agua, un gran problema en Latinoamérica y en el mundo, fuente, nunca mejor dicho, de continuas inversiones.

Continuando e insistiendo con la calidad educativa, está claro que me refiero también a la tecnología, el I+D, la innovación. El medio ambiente debe ser un compromiso principal, a la vez un gran negocio para la inversión en un plan de sostenibilidad. Latinoamérica debe garantizar y pilotar el cambio climático con la revolución tecnológica asociada al mismo, y vuelvo a ello, la política del agua y el aire limpio es una política muy rentable, social y económicamente.

El caso de la expropiación de Repsol en Argentina es un caso aislado, no creo que haya ninguna tendencia de expropiaciones en Latinoamérica, salvo excepciones bien conocidas, también en proceso de cambio, para bien.

México y Brasil, situados estratégicamente en el continente, son a tener en cuenta por su liderazgo, no creo en las disputas, pienso que los dos pueden ser líderes, especial atención política a México, especial atención económica a Brasil, el siglo XXI es el suyo.

Doy por obvio la seguridad jurídica para atraer inversiones, aunque hay algunos detalles por solucionar, y una de las claves a tener en cuenta es el proteccionismo.

Cuba es un asunto por resolver, solo se trata de elegir entre Cuba y EE.UU., y poco a poco introducirles en la democracia, desde el interior se controla mejor que desde fuera.

Todavía queda mucho por resolver, memoria histórica, de estos tantos exiliados a Latinoamérica por la guerra civil y la dictadura, tantos latinoamericanos exiliados a España de tantas dictaduras y guerras de allá. El agradecimiento perpetuo a México. El recuerdo al catalán Pepe Figueres, el hombre que transformó Costa Rica, el 1 de diciembre de 1.948 disolvió el ejército.

Se habla de mejorar la democracia, yo creo más bien de procurar controlar que no vuelvan nunca más las dictaduras, o sea auditar continuamente las democracias, todavía hay miedo, aunque por otro lado se trata de una democracia de calidad, políticas públicas, consensos, participación ciudadana, legitimidad.

El mucho crecimiento de Latinoamérica no significan niveles de desarrollo al nivel europeo, para alcanzar nuestros niveles, hacen falta al menos 20 años y con este ritmo.

En Latinoamérica las PYMES están a muy bajo nivel, tanto en tecnología, como en innovación, con baja productividad, necesitan de nuestra internacionalización, las PYMES españolas para entrar en un proceso de modernización, crecimiento, y puesta al día, es una oportunidad muy importante para la inversión, salir fuera.

Las últimas noticias de que la bonanza de la última década se está desvaneciendo, es real, pero también es un aviso para evitar las euforias, ser más realistas, aunque mi opinión personal es que quedan unos años no más allá del 2.020, así son los ciclos, las burbujas, y la mala cabeza de las personas, con tendencia a tropezar en la misma piedra, pero eso sí, que nos quiten lo bailado.

España es un puente para multinacionales de Latinoamérica hacia Europa, pero son muy de allí, les gusta que les insistas y acompañes, que les des protagonismo, lo prefieren más que al dinero, lo tienen y mucho (véase Carlos Slim, a quién conocí personalmente en el año 1.979).

Desde el 78 he estado allí, he vivido allí, he trabajado allí, sigo allí desde aquí. En el 81 en Costa Rica, en el 82 México, la gran crisis se veía venir, siempre estuvieron en ellas, las crisis, después de 20 años son los líderes del planeta, porqué no aprendemos lo bueno de ellos, de sus errores también, así lo solucionaron: plan Baker (85) – fallido -, plan Brady (89) – exitoso – , por ejemplo.

Vayamos a las problemáticas de la Seguridad Ciudadana, con especial atención en Centroamérica, México, Colombia, Brasil, Venezuela,…. Por drogas, crímenes, sicarios, lavado de dinero, prisiones colapsadas, policías y jueces comprados, esto también hay que saberlo. Cada país tiene su idiosincrasia, es lo que trae la pobreza y la desigualdad, y es algo a tener muy en cuenta a nivel personal y general porqué influye en la forma de vivir y hacer negocios. Si no te informas, pueden pasar por ahí, vivir incluso, y no te enteras, pero es necesario prevenir situaciones, máxime siendo empresario, ejecutivo, y extranjero.

Vuelvo a insistir en México, y en su nuevo Presidente, Enrique Peña Nieto, también conocido, más bien como decía el President Pujol, saludado, en el que creo cuando dice que quiere convertir a México D.F. en la capital del mundo de habla hispana, será porqué admiro, quiero y adoro México y a mis amigos de más de 30 años los mexicanos.

“Latinoamérica debe ser protagonista principal en la globalización, clave para su modernización”

Si quieres conocer bien Latinoamérica, enamorarte de sus gentes, ser feliz con ella y en ella, empieza a recorrer el Continente por la Ruta Panamericana desde Tierra de Fuego (Chile-Argentina) hasta Alaska, un desafío, una aventura maravillosa, te la recomiendo, a cualquier edad.

 

En Madrid – ESPAÑA, a 5 de diciembre de 2012

Una respuesta a “Latinoamérica”

  1. Paco Díaz

    Totalmente de acuerdo, Lationamérica es para mi ahora mismo una de las esperanzas de este mundo, ya que tiene la oportunidad de recoger el “supuesto” adelanto que hemos tenido en Europa y Estados Unidos y desechar aquellas cosas que han sido perjudiciales y hacer suyas las ideas que realmente han sido buenas para la continuidad y crecimiento sostenible. Va a tener la oportunidad de aplicar las “buenas técnicas” desde el principio.
    Esperemos verlo desde muy cerquita y en directo…

Responder