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LUNA

 Se me paso el aniversario, aquel 10 de octubre, pero no quiero acabar el año sin publicarlo: Son mis sentimientos de hace 10 años, los escribí en soledad, para mi desahogo, y hoy quiero que sirvan de homenaje y agradecimiento, pero sobre todo porqué pienso que puedo ayudar a alguien con ello. 

 (1) LUNA, era un perro (hembra), aunque lo de perra suena muy mal, era una gran perra.

 

Diez de octubre de 2003, Luna se ha ido. Días atrás me mirabas con esta carita de tristeza, queriendo decir algo, había llegado el día de tú viaje, esperado que no deseado, y no sabías como decirme que te acompañara a coger el billete y a la estación para la despedida.

Luna, adiós, hasta siempre, has sido y serás algo muy importante en mí vida. ¿ Cuánto?, mucho. Desde que tú llegaste a mí vida, siempre, tuve dos corazones, que el dolor de uno se compensaba con las alegrías del otro y  viceversa, un equilibrio perfecto.

El dolor de tú perdida, inmenso, tan grande como la felicidad de haber compartido estos diez años, y a la vez con la satisfacción de un deber cumplido hasta el último momento.

Tengo en mi mente “ la despedida “, mis besos y abrazos, mis lágrimas, mi pena, la imagen de que querías, pero no querías, por eso te costo tanto cerrar los ojos y quedarte dormida como tantos ratos a mi lado, placenteramente, pero esta vez para siempre, nunca bajaste las orejas, ni te quejaste, estaba a tú lado y esto lo era todo para ti, Luna te quiero, para mí has sido algo único.

En estos primeros días sin ti, me falta todo, tú compañía, tus recibimientos y adioses de cada día, los sofás están vacíos sin ti, las horas de las comidas, y cada cosa tan característica de alguien que forma parte de ti mismo.

Me he pasado unos días llorando mucho, ya sabes lo gilipollas sentimental que soy, todavía no acabo de acostumbrarme a tú ausencia física, pero el tiempo lo cura todo, y en mí vida estarás siempre presente con un recuerdo que será ejemplo para que nos ayude a ser felices a todos los que me rodean y quieren.

En cuanto pase este dolor por este viaje sin retorno, espero ser capaz de contar y expresar lo que tú has representado para mí, desde el mismo día que entraste en casa.

 

Era una noche lluviosa de 1.993 ( octubre-noviembre ) cuando apareciste, con pocos días de vida, guapísima, juguetona, gordita, y nos diste la noche con tú ladrar que ha sido música durante estos diez años. Pronto empezaste a expresarte, con todo, por todo, por esto digo que solo te faltaba hablar, pero para que “ nunca ha sido necesario “ para transmitirme amor, felicidad, paz, carácter, seguridad, alegría, y sobre todo un respeto y una fidelidad / lealtad fuera de lo común, pero siempre haciendo tú lo que te daba la gana, cuán inteligente eras, aunque a veces parecieras, o te hicieras, lo que yo te llamaba “ urbana, de piso “.

Como cualquier bebe empezaste…. y así sigue ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Los animales domésticos alivian a los enfermos y mejoran la calidad de vida de los sanos. Una ciencia nueva analiza los efectos terapéuticos de perros o gatos en los humanos. Sigue siendo un enigma como un animal puede llegar a adquirir formas de expresión que sólo ocurren en el contexto humano, lo que permite hablar de una cierta humanización del animal. Se piensa que, puesto que las personas proyectan sobre el animal ciertas necesidades afectivas, acaba humanizándolo, y que el animal responde al igual como persona. Y se pregunta si todo ello no estará ya  en nuestros genes por la convivencia de millones de años. ¿ No se dice que el amo acaba pareciéndose a su perro, y al revés ?. Algún ejemplo : Si hablaran me imagino que dirían de nosotros. Cuando llegas a casa tarde, tú mujer te pone mala cara, el perro mas fiestas cuanto mas tarde llegas, por la felicidad de que ya llegaste.

Nunca engaña ni se corrompe, siempre te ama y nunca te traiciona, ni abandona. Si tiene algún defecto es porque lo ha aprendido de nosotros. Día tras día sigue el pisotear de los zapatos de la raza humana, dispuesto siempre a dar y recibir afecto. Compañero fiel sin que cambie nunca. La convivencia con Luna, además, me hizo sentir importante, casi todopoderoso. Ellos poseen también una vida propia. Con ella nunca me he aburrido en mi vida, nunca he estado sólo. Y observándola he aprendido mucho de ella, empezando por su sentido del agradecimiento y de su nobleza.

¿ Qué me ha enseñado la convivencia con Luna ?

-          Aumento de la comunicación social, de la autoestima individual, del sentido de la responsabilidad, de la conciencia de ser amado y deseado.

-          Reducción de la agresividad contra sí mismo y hacia los demás, disminución del estrés, y acrecentado el gusto por vivir.

-          Aumento de la posibilidad de vida, disminuyendo la tensión arterial y los infartos y parecidas dolencias. Me calmaba saber que estaba allí.

-          Sentido de la responsabilidad, por sus propios cuidados.

-          Provocar la recuperación de actitudes positivas y responsables.

-          Provocar en muchos casos una mayor cohesión en el interior de una familia, facilitando el diálogo.

-          Reducción de las tensiones y pasiones, al considerarla el mejor amigo, con quien pudimos relacionarnos con menor conflictividad que con las personas.

Cuántas veces te conté mis problemas, lloramos juntos, y tus lametazos me consolaban, y con tus juegos y locuras, todo pasaba. Cuanta seguridad nos dabas, nos cuidabas, te cuidábamos. Te queríamos, nos adorabas. NO TE VAYAS NUNCA de nuestro recuerdo.

Una respuesta a “LUNA”

  1. tere

    Molt bonic i emotiu. tèstimo

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